Pablo Morris, uno de los buenos bloggeros me ha invitado a jugar y y como hace tiempo que nadie lo hacía accedí, y junto con ello incluir a algunos amigos.
Así es que atentos: Erika, Isabel Romana, Gonzalo, Celeste, Visnja Roje, Miri, Rodrigo Letelier, Pía Bórquez.
La idea es describir 8 características, anécdotas, historias personales que nos identifiquen.
Aquí voy :
1.-Cuando viví en Italia participaba en un conjunto folcklórico de bailes y cantos chilenos. Recorrimos todo Italia, éramos una pila de cabros chicos, agrandados y comprometidos.
2.-Mi abuelo materno aparte de ser un contador de profesión, ténía un humor muy particular, nos hacía muchos cuentos y chistes que nosotros creíamos a firme, pero lo que más hacía era pintar oleo en tela y para ello se trasladaba a diferentes lugares con su atril y maleta de oleos, para siempre quedó registrado el olor de esa pintura, y cada vez que la vuelvo a oler me conecto inmediatamente con aquella época.
3.- Desde muy pequeña me gustó cantar y tocar la guitarra, lo hacía con mucha facilidad, pero a mis padres les gustaba más todavía y cada vez que iba alguien de visita a casa nos hacían "mostrar nuestras gracias" y desde ahí me ha costado mucho el tema de la exposición lo cual me trajo algunos contratiempos en la vida que no fue tan facil superar.
4.- Mi fin de semana ideal es en la Isla y con mi Negro en invierno, con la chimenea encendida, una copa de vino...
5.- Uno de mis placeres culpables es salir con mis hijas los días viernes (generalmente trato de no trabajar) sin rumbo, almorzar por allí, conversar , "pelar" y reirnos mucho.
6.-Encuentro que es super seductor ver a mi marido cuando trabaja...espero que no todas las mujeres piensen lo mismo
7.- Cuando niña me gustaba un disco de boleros que cantaban lo quincheros..
8.- Siento algo de pudor por todo lo antes dicho.
jueves, junio 28, 2007
lunes, junio 11, 2007
Desde las alturas de un piso 15
En mi lugar de trabajo, piso 15, orientación sur-oriente, comuna de providencia.
Desde aquí tengo el privilegio de un Santiago silencioso, que desde ese silencio se aprecia como si fuera apacible, ordenado...nada sé de aquello que sucede dentro de cada una de las oficinas de mi propio edificio y menos de las situadas en los edificios que me circundan. Pero, al menos desde aquí, mantengo la fantasía de un espacio que desde que entro cada mañana me hace sentir bien. Es mi espacio, yo lo arreglé, lo transformé en un lugar cálido, para ejercer la profesión que escogí y en la que creo firmemente.
No tengo fotos pero les cuento que tiene colores cálidos, siempre buena música, hoy escucho a Bramhs y sus sonatas para cello; un buen té o café según el gusto del consumidor...y ya, vamos al trabajo, lo mejor de todo es que funciona.
Esto quería compartir con ustedes hoy
Desde aquí tengo el privilegio de un Santiago silencioso, que desde ese silencio se aprecia como si fuera apacible, ordenado...nada sé de aquello que sucede dentro de cada una de las oficinas de mi propio edificio y menos de las situadas en los edificios que me circundan. Pero, al menos desde aquí, mantengo la fantasía de un espacio que desde que entro cada mañana me hace sentir bien. Es mi espacio, yo lo arreglé, lo transformé en un lugar cálido, para ejercer la profesión que escogí y en la que creo firmemente.
No tengo fotos pero les cuento que tiene colores cálidos, siempre buena música, hoy escucho a Bramhs y sus sonatas para cello; un buen té o café según el gusto del consumidor...y ya, vamos al trabajo, lo mejor de todo es que funciona.
Esto quería compartir con ustedes hoy
lunes, mayo 28, 2007
Santiago querido...
Santiago en invierno se ha transformado en una ciudad de bajas temperaturas, alta contaminación ambiental. Además tenemos una gran desigualdad económica y por tanto, una salud mental muy precaria. Cada día veo con estupor como aumentan las consultas y como en los sectores públicos éstas revierten cada vez más gravedad, sin distinción de edad, sexo y clases sociales.
Me sorprendo de que aquellas personas reciben atención oportuna, con medicamentos adecuados, etc. Sin duda, se hacen y se están haciendo esfuerzos por cuidar y responsabilizarnos como país de aquellos que necesitan atención especial, me imagino que esto contribuye a dissminuir la brecha entre los que menos tienen y aquellos que practicamente tienen todo.
Sin embargo, me preocupa aquello que nos compete como seres individuales y también como entes sociales, y me refiero al cuidado del ecosistema. Se habla tanto, la restricción, el colapso en los hospitales, los niños y ancianos ahogados al borde de la muerte, etc.
¿qué hacemos cada uno de nosotros para cuidar nuestro ambiente?
o ¿seguimos pensando que aquello es responsabilidad de los otros?
Me sorprendo de que aquellas personas reciben atención oportuna, con medicamentos adecuados, etc. Sin duda, se hacen y se están haciendo esfuerzos por cuidar y responsabilizarnos como país de aquellos que necesitan atención especial, me imagino que esto contribuye a dissminuir la brecha entre los que menos tienen y aquellos que practicamente tienen todo.
Sin embargo, me preocupa aquello que nos compete como seres individuales y también como entes sociales, y me refiero al cuidado del ecosistema. Se habla tanto, la restricción, el colapso en los hospitales, los niños y ancianos ahogados al borde de la muerte, etc.
¿qué hacemos cada uno de nosotros para cuidar nuestro ambiente?
o ¿seguimos pensando que aquello es responsabilidad de los otros?
jueves, mayo 17, 2007
Desde Silvio para los Talquinos y los chilenos

Muchos de ustedes se acordarán de la bullada suspensión del Concierto de Silvio Rodríguez en Talca, salió en primera plana en todos los diarios; como creo que esos mismos diarios no le darán la cobertura equivalente a esta carta, espero contribuir con un granito de arena a su difusión.
AL PUEBLO DE TALCA, EN CHILE: El alegato de defensa del Dr. Eduardo Contreras ha dejado claro que no he cometido infracción alguna y que en ningún momento pretendí ofender al pueblo de Talca. Sin embargo cierta prensa se ha apresurado a simular que me autocastigo. Pretenden falsear mi deseo manifiesto de cantarle a los pueblos, como si la petición que le hiciera a la presidencia de Chile, antes de la suspensión del concierto y basada en una práctica constante, pudiera maquillarse para hacerla parecer un arrepentimiento. Tratan de hacer creer que mi insistencia en cantar gratuitamente, expresada en el juicio por mi representante, es una rectificación por haber suspendido el concierto. ¿De qué me voy a arrepentir? ¿De haberme negado a realizar un concierto de entradas prohibitivas, enterado de que sería en una de las zonas más pobres de Chile, en un teatro para mil personas? ¿Arrepentirme de ser un trabajador de la cultura y no un bien de consumo? Aclaro que en mi caso no hay remedio. No tengo ni pretendo el balbuceo de los que de súbito quisieran ser otros. Es más: estoy de acuerdo con mi significado, por adverso que pueda resultar. Siento que canto con Víctor Jara, que amo a Violeta Parra, que admiro a Manuel Rodríguez, el guerrillero asesinado en Tiltil. Ellos encabezan mi familia chilena y simbolizan mi arco de las alianzas. Comprendo que por no traicionar a Cuba ni a Chile algunos de allá o de acuyá me quieran mal y hagan cositas que esperan me lastimen. Pero fuerzas colosales no han podido despojarme de Cuba y nadie me arrancará de Chile. Volveré a Talca cuando pueda disponer de los recursos logísticos para hacer el concierto que merecen los que deseaban escucharme y no podían pagar las onerosas entradas. Cantaré para aquellos que luego de adquirir los boletos se vieron sin concierto... y prefirieron no acusarme. Nada de esto lo haré por penitencia, sino porque mis canciones salieron de un pueblo como ustedes y ver a su familia las completa. Gracias y hasta entonces.
AL PUEBLO DE TALCA, EN CHILE: El alegato de defensa del Dr. Eduardo Contreras ha dejado claro que no he cometido infracción alguna y que en ningún momento pretendí ofender al pueblo de Talca. Sin embargo cierta prensa se ha apresurado a simular que me autocastigo. Pretenden falsear mi deseo manifiesto de cantarle a los pueblos, como si la petición que le hiciera a la presidencia de Chile, antes de la suspensión del concierto y basada en una práctica constante, pudiera maquillarse para hacerla parecer un arrepentimiento. Tratan de hacer creer que mi insistencia en cantar gratuitamente, expresada en el juicio por mi representante, es una rectificación por haber suspendido el concierto. ¿De qué me voy a arrepentir? ¿De haberme negado a realizar un concierto de entradas prohibitivas, enterado de que sería en una de las zonas más pobres de Chile, en un teatro para mil personas? ¿Arrepentirme de ser un trabajador de la cultura y no un bien de consumo? Aclaro que en mi caso no hay remedio. No tengo ni pretendo el balbuceo de los que de súbito quisieran ser otros. Es más: estoy de acuerdo con mi significado, por adverso que pueda resultar. Siento que canto con Víctor Jara, que amo a Violeta Parra, que admiro a Manuel Rodríguez, el guerrillero asesinado en Tiltil. Ellos encabezan mi familia chilena y simbolizan mi arco de las alianzas. Comprendo que por no traicionar a Cuba ni a Chile algunos de allá o de acuyá me quieran mal y hagan cositas que esperan me lastimen. Pero fuerzas colosales no han podido despojarme de Cuba y nadie me arrancará de Chile. Volveré a Talca cuando pueda disponer de los recursos logísticos para hacer el concierto que merecen los que deseaban escucharme y no podían pagar las onerosas entradas. Cantaré para aquellos que luego de adquirir los boletos se vieron sin concierto... y prefirieron no acusarme. Nada de esto lo haré por penitencia, sino porque mis canciones salieron de un pueblo como ustedes y ver a su familia las completa. Gracias y hasta entonces.
Silvio Rodríguez Domínguez,La Habana,15 de mayo, 2007.
miércoles, mayo 09, 2007
A propósito de la comunidad de Pirque
Todos nos hemos enterado de la noticia de" la comunidad cristiana " instalada en el sur oriente de Santiago, donde viven varias personas y sus familias, trabajan la tierra, hacen pan y cuidan a sus niños sin permitir intervención externa (médicos ni colegios), entierran a sus muertos allí mismo, evitando, por tanto el contacto con al sociedad en general.
Más allá de los comentarios lógicos de las vacunas..., la socialización, etc. me he quedado pensando en qué de lo que tenemos como soiedad, puede llevar a un grupo de personas inteligentes, profesionalmente preparadas a aislarse de una forma tan drástica.
Por otra parte, mi trabajo que consiste en atención psicológica individual y familiar y que actualmente realizo en el sector público y privado, o sea, un amplio espectro económico de la población; da cuenta que como sociedad no estamos funcionando bien, cada día veo con más espanto y no menos dolor a adolescentes que presentan cuadros relacionados directamente con el abandono y la soledad, desesperados por tratar de estar bien, esperando con ansias el cuidado y compañía de los padres de una forma efectiva y no simbólica; con padres que no son más que adultos agotados, desesperanzados y desesperados; frustrados por no haber sido capaces de cumplir cabalmente con su rol, por trabajar muchas horas diarias, por correr de un lado a otro, por tardar miles de horas en llegar a sus casas, porque el dinero no les alcanza, etc.
¿Resulta tan extraño para ustedes el grupo de Pirque?
Cuéntenme
Más allá de los comentarios lógicos de las vacunas..., la socialización, etc. me he quedado pensando en qué de lo que tenemos como soiedad, puede llevar a un grupo de personas inteligentes, profesionalmente preparadas a aislarse de una forma tan drástica.
Por otra parte, mi trabajo que consiste en atención psicológica individual y familiar y que actualmente realizo en el sector público y privado, o sea, un amplio espectro económico de la población; da cuenta que como sociedad no estamos funcionando bien, cada día veo con más espanto y no menos dolor a adolescentes que presentan cuadros relacionados directamente con el abandono y la soledad, desesperados por tratar de estar bien, esperando con ansias el cuidado y compañía de los padres de una forma efectiva y no simbólica; con padres que no son más que adultos agotados, desesperanzados y desesperados; frustrados por no haber sido capaces de cumplir cabalmente con su rol, por trabajar muchas horas diarias, por correr de un lado a otro, por tardar miles de horas en llegar a sus casas, porque el dinero no les alcanza, etc.
¿Resulta tan extraño para ustedes el grupo de Pirque?
Cuéntenme
miércoles, mayo 02, 2007
El Mar y su sana y relajada compañía

Este fue un fin de semana largo... Salimos de Santiago, aperados de textos para leer y estudiar, 2 días para nosotros solitos y dos para compartir con amigos que se nos unirían allá, en la bella Isla Negra.
Como dicen mis hijas todo salió "de pelos", el clima, la chimenea, los amigos, el asadito, menos el estudio...no abrimos un texto...La culpa la tiene el mar, que desconcentra y distrae, que invita a la conversa, al regaloneo y la intimidad.
Ya vendrán otros días, con otras urgencias y otros entornos.
Por ahora, sólo agradecer
domingo, abril 22, 2007
Estoy felíz

Siempre he pensado que nos resulta más fácil hablar de aquello que nos duele, lo que no nos gusta, aquello que nos entristece, etc. Quejarnos...
Razones para el dolor y sufrimiento finalmente siempre hay y por cierto, también las tengo hoy... Pese a ello siento que me encuentro en una etapa felíz en mi vida, estoy profesionalmente pasando un buen momento, realizo actualmente un Diplomado que me tiene "encantada" aún cuando me ha obligado a dedicarme a leer y estudiar como no lo hacía hace tiempo, estoy aprendiendo algo que me parece sencillamente innovador. Mis hijos están sanos, bellos y activos, mi relación de pareja, mi amor está muy bien , ambos dedicando muchas horas a estudiar y tabajar pero dejándonos una buena cantidad de tiempo para nosotros; además de poder también acompañarnos con nuestros amigos y compartir estos buenos momentos, como también los que no lo son tanto.
Razones para el dolor y sufrimiento finalmente siempre hay y por cierto, también las tengo hoy... Pese a ello siento que me encuentro en una etapa felíz en mi vida, estoy profesionalmente pasando un buen momento, realizo actualmente un Diplomado que me tiene "encantada" aún cuando me ha obligado a dedicarme a leer y estudiar como no lo hacía hace tiempo, estoy aprendiendo algo que me parece sencillamente innovador. Mis hijos están sanos, bellos y activos, mi relación de pareja, mi amor está muy bien , ambos dedicando muchas horas a estudiar y tabajar pero dejándonos una buena cantidad de tiempo para nosotros; además de poder también acompañarnos con nuestros amigos y compartir estos buenos momentos, como también los que no lo son tanto.
Empiezan los fríos y nos vamos un poco hacia adentro en nuestra casa, el espacio se reduce, la búsqueda de abrigo nos obliga a cobijarnos cerca del calor y eso es rico porque logramos pasar el frío, nos gusta estar juntos y estamos para nosotros y los que queremos.
Y bueno este calorcito quería compartir con mis ciberamigos
Y bueno este calorcito quería compartir con mis ciberamigos
domingo, febrero 18, 2007
antes que nada...despues de las vacaciones
Así debería ser...
despues de las vacaciones, conversamos
despues de las vacaciones, te contesto
despues de la vacaciones, lo vemos
Porque todo cambia luego de un buen descanso, sólo se nos olvida cómo es estar relajada, descansada y tranquila.
...Y estoy de vuelta, mi padre muy bien. ¡¡Recuperándose!!! lentamente, pero bien. Gracias por todos los saludos y cariños recibidos.
miércoles, enero 17, 2007
Carta de María a sus Padres
Esta es una carta que María escribe a sus padres que fueron detenidos y desaparecidos en Argentina hace 30 años. Ella ha pedido su difusión.
Mamá, Papá:
Quisiera contarles algo y como sabrán no tengo muchas opciones para hacerlo. Escribirlo es una buena forma, escribirlo para que lo lean todos y todas, para que muchos ojos se detengan en mis palabras y ellas viajen a encontrarse con ustedes: Soy mamá.El horizonte se abrió y cada segundo es un amanecer.Todo lo que silenciaron en mi cuando nos separaron hace 30 años, todo lo que nos impidieron sentir , lo que nos impidieron continuar ...hoy explota a gritos, por todo mi cuerpo, renace a cada instante y se expande desde mi pecho hacia el infinito y esa lucecita que se había apagado hoy es una llama brillando incandescente. Es que al separarnos no sólo nos negaron la posibilidad de crecer juntos sino que también reprimieron en mí ese sentimiento constante de amor incondicional que se da entre los padres y los hijos. En cambio me quedó una mezcla de amor, dolor, culpa y soledad, mucha angustia… y un trabajo terrible para encontrar mi identidad. Pero el tiempo no hace al olvido y yo me encuentro aquí escribiendo esta carta, contándoles que Juanaluna tiene un año y nueve meses, casi la misma edad que tenía yo cuando nos secuestraron a los tres, que ella es un solcito que me acompaña, que cuando la miro puedo ver adentro de ella y estoy segura que ella ve adentro mío. Que el día que ella nació se abrió una puerta y reencontré todo ese amor que estuvo esperando resurgir durante 30 años. Y no fue algo extraño o desconocido para mi . Pude sentir que siempre estuvo ahí acompañándome, esperando el momento para volver a colmarme . Y ahora lo puedo compartir, lo puedo gritar y lo puedo expresar donde quiera y como quiera . No tiene que estar callado en lo profundo. Volvió para ser libre. Y se nutre día a día. Y crece.Y es ahí donde nos encontramos, donde ya no siento sus ausencias . Es este amor que nos une a Juanaluna y a mí el mismo que nos une a nosotros, el que confirma que nunca nos separaron, que sigo creciendo junto a ustedes, que siempre los volvería a elegir.
MaríaAna Lía María y Murguiondo Daniel Oscar Barjacoba
Presentes ahora y siempre
lunes, enero 15, 2007
¿Es Vida?
Han pasado muchos días y no he podido escribir nada, la pega, el calor, la tristeza, la sorpresa, las rabias...el cansancio, etc. He sido una bloggera pasiva, me he dedicado a leer, he utilizado a algunos ilustres que han escrito, en fin, pero se me ha hecho difícil reencontrarme con mi página.
Mi viejo se operó de cáncer finalmente, su diagnóstico es bastante esperanzador con respecto a ello, pero...nadie advierte las consecuencias devastadoras de la anestesia y la hospitalización en un anciano, podría casi escribir un libro sobre la experiencia vivida en un hospital estatal en santiago de chile (de miedo!!!).
Mi padre estubo muy perdido, desoriendo temporoespacialemnte, ahora menos, pero no es el mismo aún, depende absolutamente de los otros, no puede andar solo, se le deben administrar los medicamentos, en fín no es responsable de si mismo y en momentos de lucidéz eso lo perturba mucho y eso me duele mucho.
Es muy triste verlo con la mirada perdida, preguntando dóndee está, que día es...etc.
El cansancio en la familia ya lo sentimos todos, han sido meses agotadores, pero seguimos adelante, hasta que se recupere.
El no le encuentra sentido a todo esto y la verdad, a veces yo tampoco.
Mi viejo se operó de cáncer finalmente, su diagnóstico es bastante esperanzador con respecto a ello, pero...nadie advierte las consecuencias devastadoras de la anestesia y la hospitalización en un anciano, podría casi escribir un libro sobre la experiencia vivida en un hospital estatal en santiago de chile (de miedo!!!).
Mi padre estubo muy perdido, desoriendo temporoespacialemnte, ahora menos, pero no es el mismo aún, depende absolutamente de los otros, no puede andar solo, se le deben administrar los medicamentos, en fín no es responsable de si mismo y en momentos de lucidéz eso lo perturba mucho y eso me duele mucho.
Es muy triste verlo con la mirada perdida, preguntando dóndee está, que día es...etc.
El cansancio en la familia ya lo sentimos todos, han sido meses agotadores, pero seguimos adelante, hasta que se recupere.
El no le encuentra sentido a todo esto y la verdad, a veces yo tampoco.
viernes, diciembre 22, 2006
Asco
Me permito poner en mi Blog este artículo de Roberto Brodsky que me parece sencillamente necesario leer.
LA HORA DEL ASCO
Por Roberto Brodsky
Son una vergüenza. Dan asco. No exactamente los pinochetistas, de los cuales cabe esperar homenajes y elegías, sino los otros. Da asco la columna de Pato Navia ponderando en el diario La Tercera la obra refundadora de un dictador cuyos delitos de sangre y venalidad han sido ampliamente acreditados por la justicia internacional. Pero también dan asco los panelistas de Tolerancia Cero que se muestran implacables contra la corrupción de medio pelo, pero que evidencian una tolerancia infinita para referirse a Pinochet con eufemismos y pasitos de esgrima. Dan asco los noticieros, la propaganda militar, el kitsch de la dictadura con sus viejos estandartes, recuerdos, anécdotas de cómo nos enriquecimos mientras una parte de la población permanecía en el exilio, en la cárcel, o atemorizada en sus casas. Así cualquiera cambia el país, Navia; lo cambia y se lo roba. Así cualquiera. Qué vergüenza. El especial de La Segunda a cargo de Gonzalo Vial es un asco de principio a fin. Y los foros, con esos panelistas aterrorizados de llamar dictador a un dictador, ladrón al ladrón, terrorista a un promotor del terrorismo de Estado. Con ecuánimes palomas quieren despedir al que los escupió en la cara.
¿A qué le tendrán miedo? ¿A quedarse sin pega? ¿A perder rating? Son una vergüenza. Dan asco los especiales de prensa que El Mercurio y Copesa echaron a la calle para historiar la muerte del militar más sangriento de la historia de Chile, cómplice en los crímenes de sus propios camaradas de armas y quien celebró como un ahorro fiscal el hallazgo de dos y más cadáveres en un mismo ataúd cuando se revelaron las tumbas clandestinas del régimen. ¿No se darán cuenta que al hacerlo entonan loas al sentimiento de venganza? ¿Qué están promoviendo una justificada patada en el culo cuando no un pistoletazo cada vez que vuelven a humillar a esos familiares con sus crónicas de alabanza? No, tienen que llorar para darse cuenta. Y en la Escuela Militar, ¿acaso todavía no saben leer para informarse de que el último comandante en jefe antes de Pinochet fue Carlos Prats, quien voló por los aires con un bombazo digitado desde Chile? Honores de Comandante en Jefe a un gorila golpista es cosa de asco, de vergüenza, pero así es. ¿Qué país escondido revela la muerte de Pinochet? Da pánico prestar atención a la incapacidad ya no política de los dirigentes concertacionistas, sino simplemente cívica para deslindar el bien del mal, como si no existiesen ya esas categorías: matar empata con modernizar, torturar oponentes empata con exportar manzanas, gobernar por el miedo empata con redactar una nueva Constitución.
¿De qué están hablando estos papeluchos del equilibrio? ¿Qué país es éste que da asco leer la prensa, ver la tele, escuchar la radio? ¿Por qué están todos de acuerdo en respetar la memoria penal de un tirano? Qué asco, qué complejo arrastran para dejarle a la historia, es decir a los otros, un juicio condenatorio que los tribunales escamotearon una vez más, tal cómo Carlos Cerda tuvo de el buen criterio de señalar en medio de la opereta funeraria.
Porque se trata de esto, finalmente. Augusto Pinochet falleció el 10 de diciembre en la más absoluta impunidad penal, y sólo Belisario Velasco, vaya por donde, fue capaz de orientar a la opinión pública de manera sintónica con los sentimientos de la gran mayoría, y si no, al menos con los valores que se supone sostienen a una democracia: respeto a las minorías, libertad de expresión, elección libre e informada, transparencia y probidad en el gasto público. Pinochet repitió de curso en todas estas materias de Estado, pero hete aquí que el burro es homenajeado por testarudo. Vaya democracia la que nos legó el cabrón. Un asco, una vergüenza para todos.
Contra lo que puedan pensar quienes todavía están leyendo esta columna, la muerte de Pinochet no me alivia de nada. La pérdida no de vidas, sino de nociones comunes para entenderse o disentir, es irremontable, tal como lo hemos visto en estos días. Nada nos devolverá lo extraviado bajo la bota. Recuerdo a un amigo que perdió a su padre, fusilado en Calama por la Caravana de la Muerte, y me contó su sentimiento de inutilidad cuando Pinochet quedó preso en Londres. Los oponentes festejaban la medida, intercambiaban mails, alentaban la extradición a España, pero él había quedado frío. Ni la horca que colgó a Mussolini salvaba su distancia. Esto puede ser un argumento para las columnas de Hermógenes a favor de la impunidad, pero no importa: se lo regalo como la muerte del sapo. El resarcimiento es un concepto judicial, no humano. Y el tema de Pinochet, que es el tema del odio en Chile, trata de vidas humanas.
Qué quieren: soy nacido el 57, fui educado en una democracia representativa, mi padre era comunista y me llevaba de la mano el año 63 a ver los actos de Frei Montalva para enseñarme a escuchar opiniones distintas a la suya. A los 15 años se acabó la lección. Pertenezco, según una encuesta publicada recientemente en La Tercera, a ese minoritario 20 % de la población que sabe distinguir entre un dictador y un presidente, un militar y un criminal, un hombre que ladra y otro que piensa, un lamebotas y un liberal. Somos minoría en el país, sin duda. Y a mucho orgullo. Presumo que para esa minoría no es la hora de festejar ni de llorar la muerte de Pinochet. Es la hora del asco, de la vergüenza. /
LA HORA DEL ASCO
Por Roberto Brodsky
Son una vergüenza. Dan asco. No exactamente los pinochetistas, de los cuales cabe esperar homenajes y elegías, sino los otros. Da asco la columna de Pato Navia ponderando en el diario La Tercera la obra refundadora de un dictador cuyos delitos de sangre y venalidad han sido ampliamente acreditados por la justicia internacional. Pero también dan asco los panelistas de Tolerancia Cero que se muestran implacables contra la corrupción de medio pelo, pero que evidencian una tolerancia infinita para referirse a Pinochet con eufemismos y pasitos de esgrima. Dan asco los noticieros, la propaganda militar, el kitsch de la dictadura con sus viejos estandartes, recuerdos, anécdotas de cómo nos enriquecimos mientras una parte de la población permanecía en el exilio, en la cárcel, o atemorizada en sus casas. Así cualquiera cambia el país, Navia; lo cambia y se lo roba. Así cualquiera. Qué vergüenza. El especial de La Segunda a cargo de Gonzalo Vial es un asco de principio a fin. Y los foros, con esos panelistas aterrorizados de llamar dictador a un dictador, ladrón al ladrón, terrorista a un promotor del terrorismo de Estado. Con ecuánimes palomas quieren despedir al que los escupió en la cara.
¿A qué le tendrán miedo? ¿A quedarse sin pega? ¿A perder rating? Son una vergüenza. Dan asco los especiales de prensa que El Mercurio y Copesa echaron a la calle para historiar la muerte del militar más sangriento de la historia de Chile, cómplice en los crímenes de sus propios camaradas de armas y quien celebró como un ahorro fiscal el hallazgo de dos y más cadáveres en un mismo ataúd cuando se revelaron las tumbas clandestinas del régimen. ¿No se darán cuenta que al hacerlo entonan loas al sentimiento de venganza? ¿Qué están promoviendo una justificada patada en el culo cuando no un pistoletazo cada vez que vuelven a humillar a esos familiares con sus crónicas de alabanza? No, tienen que llorar para darse cuenta. Y en la Escuela Militar, ¿acaso todavía no saben leer para informarse de que el último comandante en jefe antes de Pinochet fue Carlos Prats, quien voló por los aires con un bombazo digitado desde Chile? Honores de Comandante en Jefe a un gorila golpista es cosa de asco, de vergüenza, pero así es. ¿Qué país escondido revela la muerte de Pinochet? Da pánico prestar atención a la incapacidad ya no política de los dirigentes concertacionistas, sino simplemente cívica para deslindar el bien del mal, como si no existiesen ya esas categorías: matar empata con modernizar, torturar oponentes empata con exportar manzanas, gobernar por el miedo empata con redactar una nueva Constitución.
¿De qué están hablando estos papeluchos del equilibrio? ¿Qué país es éste que da asco leer la prensa, ver la tele, escuchar la radio? ¿Por qué están todos de acuerdo en respetar la memoria penal de un tirano? Qué asco, qué complejo arrastran para dejarle a la historia, es decir a los otros, un juicio condenatorio que los tribunales escamotearon una vez más, tal cómo Carlos Cerda tuvo de el buen criterio de señalar en medio de la opereta funeraria.
Porque se trata de esto, finalmente. Augusto Pinochet falleció el 10 de diciembre en la más absoluta impunidad penal, y sólo Belisario Velasco, vaya por donde, fue capaz de orientar a la opinión pública de manera sintónica con los sentimientos de la gran mayoría, y si no, al menos con los valores que se supone sostienen a una democracia: respeto a las minorías, libertad de expresión, elección libre e informada, transparencia y probidad en el gasto público. Pinochet repitió de curso en todas estas materias de Estado, pero hete aquí que el burro es homenajeado por testarudo. Vaya democracia la que nos legó el cabrón. Un asco, una vergüenza para todos.
Contra lo que puedan pensar quienes todavía están leyendo esta columna, la muerte de Pinochet no me alivia de nada. La pérdida no de vidas, sino de nociones comunes para entenderse o disentir, es irremontable, tal como lo hemos visto en estos días. Nada nos devolverá lo extraviado bajo la bota. Recuerdo a un amigo que perdió a su padre, fusilado en Calama por la Caravana de la Muerte, y me contó su sentimiento de inutilidad cuando Pinochet quedó preso en Londres. Los oponentes festejaban la medida, intercambiaban mails, alentaban la extradición a España, pero él había quedado frío. Ni la horca que colgó a Mussolini salvaba su distancia. Esto puede ser un argumento para las columnas de Hermógenes a favor de la impunidad, pero no importa: se lo regalo como la muerte del sapo. El resarcimiento es un concepto judicial, no humano. Y el tema de Pinochet, que es el tema del odio en Chile, trata de vidas humanas.
Qué quieren: soy nacido el 57, fui educado en una democracia representativa, mi padre era comunista y me llevaba de la mano el año 63 a ver los actos de Frei Montalva para enseñarme a escuchar opiniones distintas a la suya. A los 15 años se acabó la lección. Pertenezco, según una encuesta publicada recientemente en La Tercera, a ese minoritario 20 % de la población que sabe distinguir entre un dictador y un presidente, un militar y un criminal, un hombre que ladra y otro que piensa, un lamebotas y un liberal. Somos minoría en el país, sin duda. Y a mucho orgullo. Presumo que para esa minoría no es la hora de festejar ni de llorar la muerte de Pinochet. Es la hora del asco, de la vergüenza. /
lunes, diciembre 18, 2006
Con una ayudita de las hijas

Bueno, no es que quiera se monotemática, pero el tema de mi viejo, su salud y el mar, han persistido en mi vida durante el último tiempo, ocupándome gran parte de mi tiempo, pero sobretodo agregando a mi vida una importante cuota de dolor.
Siempre pensé que de dolor mi generación sabía bastante, que eramos capaces de mucho agüante, pero otra cosa es cuando se trata de tu viejo. Todo se hace más complejo, lento y grave, todo lo que funciona mal se transforma en catástrofe, todo le que le duele te duele a ti, etc.
Hoy, cuando mi viejo ya está a punto de salir del hospital, cuando ya lo peor pasó, cuando casi todo funcionó, necesito decir que mis hijas fueron fundamentales; siempre presentes, atentas y cuidadosas.
Quiero agradacerles la paciencia, los cuidados, la dedicación, la disposición, la empatía y la contención.
Mi Negro, (antes nombrado en este blogg) en su doble rol de médico y yerno estuvo en todas, siendo para él una situación que le exigía un desdoblamiento nada fácil ante una familia sufriente y que siempre quería saber más.
Mis amigos (as) que estuvieron en todas, los llamados, la compañía, la buena onda. creo que todo se conjugó para que el Willi saliera adelante y podamos seguir disfrutando por un tiempo más de su compañía, sus rabietas, su porfía, pero también de su inmenso amor.
Y el mar cumplió como siempre, nos devolvió la tranquilidad, la serenidad, la templanza y la paz que tanto necesitamos todos.
jueves, octubre 26, 2006
El Mar
Este es el mar inquieto que me aquieta, calma, y me devuelve la energía. Este es el lugar elegido, para el reencuentro, la paz y el amor.Estas son las olas que inspiraron a Neruda, que que iluminan los cuadros de muchos pintores, que cobijan los sueños de los enamorados y que nos acogen después de largas jornadas que nos agotan y aplastan en esta inhóspita ciudad en que se ha convertido Santiago.
Isla Negra, cerquita de Santiago, bello, humilde y amistoso, nos espera...
Allá vamos...
jueves, octubre 12, 2006
Cuando Nuestros Viejos Envejecen
Mi papá siempre ha sido un luchador, recto, consecuente, derecho; de izquierda, antes socialista y hoy militante de la vida. Ha recomenzado muchas veces, en el exilio en Italia, luego en Ecuador, para rehacerlo posteriormente en Chile cuando le fue eliminada la L del pasaporte.
No se ha quejado, ha pataleado si, cada vez que se sintió atropellado, envió cartas, reclamó y consiguió lo que buscaba. Recomenzó cada vez, en silencio, de a poco en compañía de mi madre, que siempre lo ha acompañado en cada una de las aventuras que se le han ocurrido (y no son pocas).
Es un hombre al cual siempre las cosas le resultan, no porque tenga suerte, sino porque le pone todo el empeño y tezón del mundo.
Hoy está un poco más debilucho, ha comenzado a quejarse, pero de dolor físico, le han empezado a encontrar algunas debilidades , que aún no tienen nombre, pero que se sospechan difíciles y es complicado verlo más apagado y asustado y por primera vez en la vida dependiendo de los otros. No cree que los hijos estamos orgullosos de poder darle una mano, no se deja cuidar mucho, lo relaciona con la dignidad y la independencia y eso a veces, complica todo.
¡Como sea estaremos con él siempre!
No se ha quejado, ha pataleado si, cada vez que se sintió atropellado, envió cartas, reclamó y consiguió lo que buscaba. Recomenzó cada vez, en silencio, de a poco en compañía de mi madre, que siempre lo ha acompañado en cada una de las aventuras que se le han ocurrido (y no son pocas).
Es un hombre al cual siempre las cosas le resultan, no porque tenga suerte, sino porque le pone todo el empeño y tezón del mundo.
Hoy está un poco más debilucho, ha comenzado a quejarse, pero de dolor físico, le han empezado a encontrar algunas debilidades , que aún no tienen nombre, pero que se sospechan difíciles y es complicado verlo más apagado y asustado y por primera vez en la vida dependiendo de los otros. No cree que los hijos estamos orgullosos de poder darle una mano, no se deja cuidar mucho, lo relaciona con la dignidad y la independencia y eso a veces, complica todo.
¡Como sea estaremos con él siempre!
martes, octubre 03, 2006
Que bueno que existes

Cuando tengo que trabajar muy temprano, me despierta, no una sino dos veces, me saluda, me prepara el café para que no me vaya sin desayuno...me mira mientras me arreglo, me pinto, me lavo los dientes...finalmente se despide con una inmensa sonrisa.
- Que te vaya bien mi amor-
Llego a la consulta y me encuentro con un mensaje de más buenos deseos.
No es mi pololo, es mi marido
QUE SUERTE QUE TENGO
Te adoro Negro
viernes, septiembre 29, 2006
El Reencuentro después de 20 años
MMi amigo partió a España en 1987, era un amigo importante porque había estado en todas, yo había vuelto a Chile con mi hija de 7 meses y mi pareja en 1979.
Eran tiempos muy difíciles, la confusión , el dolor y el miedo era algo que siempre nos acompañaba; pero él, pese a compartir las mismas aprehensiones y sentimientos siempre tenía el tiempo, el valor y la disposición a estar allí. Para mi fue un hermano (toda mi familia se encontraba fuera de Chile).
Pero tuvo que irse él también, fue un duro golpe aún cuando ya me encontraba más habituada, había tenido otro hijo, y tenía una nueva pareja. En suma, mi vida había cambiado bastante, pero él seguía siendo el mismo, de esos amigos irreemplazables.
Paso el tiempo, vino a Chile en algunas oportunidades, pero no nos encontramos, el reconstruyó su familia por allá, tuvo más hijos y se instaló.
Hace 2 semanas me encontré con la inmensa sorpresa de recibir un mail de él.
Fue como si no hubiese pasado el tiempo, como si nos hubisemos visto ayer...pero tenemos taaanto para hablar y contar.
La relación sigue vigente, estamos más viejos, nuestros hijos ya crecieron, pero los buenos amigos, pese al tiempo, la distancia se mantienen y eso es lo más hermoso.
¡Gracias Tuto!
jueves, septiembre 28, 2006
El trato a la Tercera Edad en los Hospitales Públicos
El martes 26 de Septiembre, me tocó acompañar a mi padre a Valparaíso al Hospital Van Buren, ya que debía hecerse un chequeo para operarse de cataratas; él vive junto a mi madre en Santiago y en El Quisco; habitualmente son ellos quienes hacen todos sus trámites ya que son muy celosos de su autonomía e independencia, pese a tener 79 y 74 años respectivamente. Pero la semana anterior le suspendieron la licencia de conducir a mi padre, producto precisamente de su dolencia a la vista.
Debía presentarse en el Hospital a las 8 A M, cuestión que era algo incómoda considerando que no vive en Valparaíso y que no puede manejar; pero con voluntad las cosa se resolvió; suspendí mi trabajo de ese día, y partimos algo somnolientos a las 5:30 de la madrugada rumbo al puerto.
Obviamente, llegamos antes que la mayoría del personal, no así de los pacientes; la sala espera se encontraba bastante concurrida de personas mayores en espera de ser atendidas, por esas casualidades de la vida, todas habían sido citadas en ayunas...aún cuando muchos de ellos eran diabéticas y esa condición no les permite largos períodos de ayuno (incluido mi padre).
Alrededor de las 8:15 comenzó a llegar el personal y los pacientes comenzaron a inquietarse y mágicamente se organizaron diciendo quien había llegado primero, quién después, etc. la cosa es que en cuestión de minutos estaba todo muy claro sin necesidad de la presencia de nadie especializado.
Para nosotros, los afuerinos, el tema fue algo más complejo ya que como no conocíamos el lugar no sabíamos donde debíamos esperar, al momento de tratar de saber cual era ese lugar 3° piso o 4° piso, comenzó el caos, mi padre no figuraba como paciente,después si; no debía estar en ayunas, debía estar a las 3 de la tarde no a las 8 y luego a las 8 y no a las 3, en fin, lo único claro era que no necesitaba ayuno por lo que mi padre partió raudamente a tomar café y galletas ya que estaba que se desvanecía.
Pasaron algunos minutos y aparece una auxiliar y dice "no hay ningún médico porque se fueron todos al Congreso de Oftalmología en Argentina"...se produjo un silencio eterno, las caras de las personas estaban desencajadas, empezó un murmullo hasta que una señora saca la voz y dice ¿"Cómo es posible que nadie avise por teléfono si a través del teléfono nos citaron"?
- La auxiliar con cara de yo no tengo nada que ver responde -"pregúntele a la gente de estadísticas ellos son los encargados"- las señoras se movían de un lado a otro, murmullos iban y venían, pero nadie se atrevía a defenderse (el promedio de edad allí no era inferior a los 75 años). En un momento aparece una enfermera con su uniforme y con su cara muy sería y dice "¿Acaso ustedes no saben que estamos en Paro? estoy funcionando con un 20% del personal, ¿ustedes saben cuánto gana esta auxiliar; - silencio- yo les digo; un sueldo de hambre...etc. etc". A esas alturas las personas que allí se encontraban ya tenían cara de culpables por el sólo hecho de estar allí.
La mugre se aparecía por todas partes, basura, las murallas sucias, las frazadas de las camillas con agujeros, pero lo más indignante era y será siempre el maltrato.
Pedí el nombre de la enfermera para poner un reclamo, pero me fue negado. Esperé que me bajara un poco la indignación, entré busqué su oficina y le hice saber mi impresión, me acusó de haberla "tuteado" (cuestión intrasendete que hice cuando ella llegó pensando en que era una paciente más ya que se encontraba sin su uniforme y nosotros estabamos pérdidos sin saber donde esperar), y también que pondría un reclamo formal. Me escuchó, se comprometió a revisar la situación particular de mi padre, en relación a las descoordinación existente.
Evidentemente el resto de los ancianos que allí se encontraban fueron haciéndo abandono del lugar uno a uno, decepcionados, tristes y maltratados.
Me parece que un país que no cuida, que no respeta a sus adultos mayores no es un país que se pueda desarrollar y menos crecer.
¿es ese el Chile que queremos?
Debía presentarse en el Hospital a las 8 A M, cuestión que era algo incómoda considerando que no vive en Valparaíso y que no puede manejar; pero con voluntad las cosa se resolvió; suspendí mi trabajo de ese día, y partimos algo somnolientos a las 5:30 de la madrugada rumbo al puerto.
Obviamente, llegamos antes que la mayoría del personal, no así de los pacientes; la sala espera se encontraba bastante concurrida de personas mayores en espera de ser atendidas, por esas casualidades de la vida, todas habían sido citadas en ayunas...aún cuando muchos de ellos eran diabéticas y esa condición no les permite largos períodos de ayuno (incluido mi padre).
Alrededor de las 8:15 comenzó a llegar el personal y los pacientes comenzaron a inquietarse y mágicamente se organizaron diciendo quien había llegado primero, quién después, etc. la cosa es que en cuestión de minutos estaba todo muy claro sin necesidad de la presencia de nadie especializado.
Para nosotros, los afuerinos, el tema fue algo más complejo ya que como no conocíamos el lugar no sabíamos donde debíamos esperar, al momento de tratar de saber cual era ese lugar 3° piso o 4° piso, comenzó el caos, mi padre no figuraba como paciente,después si; no debía estar en ayunas, debía estar a las 3 de la tarde no a las 8 y luego a las 8 y no a las 3, en fin, lo único claro era que no necesitaba ayuno por lo que mi padre partió raudamente a tomar café y galletas ya que estaba que se desvanecía.
Pasaron algunos minutos y aparece una auxiliar y dice "no hay ningún médico porque se fueron todos al Congreso de Oftalmología en Argentina"...se produjo un silencio eterno, las caras de las personas estaban desencajadas, empezó un murmullo hasta que una señora saca la voz y dice ¿"Cómo es posible que nadie avise por teléfono si a través del teléfono nos citaron"?
- La auxiliar con cara de yo no tengo nada que ver responde -"pregúntele a la gente de estadísticas ellos son los encargados"- las señoras se movían de un lado a otro, murmullos iban y venían, pero nadie se atrevía a defenderse (el promedio de edad allí no era inferior a los 75 años). En un momento aparece una enfermera con su uniforme y con su cara muy sería y dice "¿Acaso ustedes no saben que estamos en Paro? estoy funcionando con un 20% del personal, ¿ustedes saben cuánto gana esta auxiliar; - silencio- yo les digo; un sueldo de hambre...etc. etc". A esas alturas las personas que allí se encontraban ya tenían cara de culpables por el sólo hecho de estar allí.
La mugre se aparecía por todas partes, basura, las murallas sucias, las frazadas de las camillas con agujeros, pero lo más indignante era y será siempre el maltrato.
Pedí el nombre de la enfermera para poner un reclamo, pero me fue negado. Esperé que me bajara un poco la indignación, entré busqué su oficina y le hice saber mi impresión, me acusó de haberla "tuteado" (cuestión intrasendete que hice cuando ella llegó pensando en que era una paciente más ya que se encontraba sin su uniforme y nosotros estabamos pérdidos sin saber donde esperar), y también que pondría un reclamo formal. Me escuchó, se comprometió a revisar la situación particular de mi padre, en relación a las descoordinación existente.
Evidentemente el resto de los ancianos que allí se encontraban fueron haciéndo abandono del lugar uno a uno, decepcionados, tristes y maltratados.
Me parece que un país que no cuida, que no respeta a sus adultos mayores no es un país que se pueda desarrollar y menos crecer.
¿es ese el Chile que queremos?
lunes, septiembre 25, 2006
Desde mi ventana

Hoy ha sido un día especial, Santiago desde la altura de un piso 15 tiene un atardecer donde están prácticamente todas las tonalidades del naranjo,violeta y amarillo...¡un privilegio!
Desde acá no escucho ruidos, salvo a Brahms y sus sonatas de cello. De verdad envidiable momento, parece creado especialmente para despedirme de Patricio Bunster, el balarín, profesor de danza, coreógrafo, actor, hombre comprometido con el arte y su país, consecuente, siempre activo, un hombre que no tenía edad, con movimientos que eran únicos, parecía no tocar el suelo, se deslizaba, levitaba..
en fín un hombre irreemplazable.
Una gran pérdida para Chile, su familia, sus amigos y para nosotros quienes alguna vez fuimos sus alumnos, o lo vimos enseñar, bailar y luchar por sus ideales.
Nos harás falta!!!
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